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Usabilidad web: cómo detectar y corregir problemas

La usabilidad es la facilidad con la que una persona puede realizar una tarea en una web. Encontrar un servicio, leer una carta o enviar un formulario son pruebas más útiles que valorar únicamente si la portada resulta bonita.

Diseño editorial de una revista abierta
Diseño editorial de una revista. Trabajo del portfolio de Mery Von Funck.

Empieza por las tareas importantes

Elige tres acciones habituales y trata de completarlas desde el móvil. Por ejemplo: localizar el precio orientativo, encontrar el teléfono y solicitar una cita. Anota dónde dudas, qué información falta y si aparece algún error.

Si puedes, observa a alguien que no conozca la web. Dale una tarea y deja que la intente sin explicarle dónde pulsar. Sus dudas ayudan a detectar problemas que quien diseñó la página puede haber dejado de ver.

Navegación que se entienda

Los nombres del menú deben describir lo que hay detrás. «Servicios» o el nombre concreto de una actividad suelen ser más fáciles de interpretar que una etiqueta creativa sin contexto. Agrupa las opciones y evita menús que cambian de lógica entre páginas.

En móvil, el botón que abre el menú debe reconocerse, el panel debe poder cerrarse y los enlaces deben tener espacio suficiente para pulsarlos. Las animaciones pueden acompañar la acción, sin retrasar la navegación.

Lectura y jerarquía visual

Utiliza títulos que orienten, párrafos manejables y suficiente contraste entre texto y fondo. El tamaño de letra debe permitir leer sin ampliar continuamente la pantalla. Comprueba también enlaces, pies de foto y mensajes de formularios: el contenido secundario sigue necesitando legibilidad.

Las imágenes deben aportar contexto y tener una descripción alternativa cuando transmiten información relevante. La decoración no debería interrumpir el recorrido de lectura.

Esta pieza de diseño editorial de mi portfolio muestra cómo tamaño, contraste y posición ayudan a ordenar una composición. En una web, esa jerarquía debe funcionar además al cambiar el ancho de pantalla.

Formularios que se puedan completar

Pide solo los datos necesarios para el primer contacto. Usa etiquetas visibles, explica los campos que puedan generar dudas y señala el error junto al dato que necesita corregirse.

Después del envío, confirma qué ha ocurrido. Si el mensaje no se ha enviado, dilo con claridad y ofrece una alternativa cuando sea posible. Revisa también la llegada del correo al buzón que atenderá las consultas.

Comprueba el teclado y las interacciones

Recorre enlaces y botones con la tecla Tab. Debe poder verse qué elemento tiene el foco y utilizarse sin depender únicamente del ratón. Si abres un panel o ventana, comprueba que se puede cerrar y que el recorrido no queda atrapado fuera de lo que se está mostrando.

Esas comprobaciones son un inicio práctico, no una auditoría completa de accesibilidad. Los proyectos con requisitos específicos necesitan una revisión más amplia.

Cómo priorizar mejoras

Corrige primero los problemas que impiden una acción: formularios rotos, enlaces incorrectos o texto ilegible. Después aborda dudas de navegación y contenido. Por último, ajusta transiciones y detalles decorativos.

La usabilidad no garantiza ventas ni posiciones en Google. Ayuda a que la web se pueda utilizar con menos esfuerzo y permite detectar problemas concretos sobre los que actuar.